En medio del dominio belga, Malik Tillman había conseguido el empate transitorio para el conjunto estadounidense a los 31 minutos de la primera etapa, pero la reacción local duró apenas un suspiro. Dos minutos después, De Ketelaere volvió a aparecer para devolverle la ventaja a los Diablos Rojos.
En el complemento, Estados Unidos intentó adelantar sus líneas en busca de la igualdad, pero terminó pagando muy caro sus desajustes defensivos. A los 12 minutos, un increíble error del arquero Matt Freese dejó servido el tercer gol para Hans Vanaken, que definió con el arco vacío desde larga distancia.
Cuando el partido se terminaba, Romelu Lukaku capitalizó otra falla defensiva para marcar el 4-1 definitivo y sentenciar la eliminación del último seleccionado anfitrión que seguía en competencia.
Con esta victoria, Bélgica avanzó a los cuartos de final y se enfrentará el próximo 10 de julio a España, que horas antes eliminó a Portugal con un agónico triunfo por 1-0.
Los belgas dejaron una imagen sólida y demostraron que, más allá de no contar con la generación dorada de años anteriores, siguen siendo un rival de mucho cuidado en la lucha por el título mundial.
Por su parte, Estados Unidos se despidió de la Copa del Mundo ante su público sin poder cumplir el objetivo de meterse entre los ocho mejores del torneo.