Pacicco estaba acusado de actuar como intermediario en la venta de pequeñas dosis de cocaína en Embalse, Córdoba. De acuerdo con la investigación de la Fiscalía Federal N° 1, facilitaba el contacto entre compradores y vendedores y, a cambio, recibía dosis de droga para su propio consumo, en el marco de una severa adicción.
Durante la audiencia, el condenado explicó que necesita continuar con el tratamiento psicológico y psiquiátrico que recibe dentro del penal y que, si recuperaba la libertad, no estaba en condiciones de cumplir las reglas que impondría una condena condicional.
En la carta expresó que no podría asistir a las firmas mensuales exigidas por la Justicia y que eso derivaría en un nuevo pedido de captura.
"Quiero cumplir con el debido tratamiento psicológico y psiquiátrico para así poder, al término de la condena, salir sin el tormento de ir y firmar todos los meses", escribió. Luego, frente a los jueces, reafirmó su postura: "Salir y no deber ni un día me parece apropiado".
La decisión del tribunal
La defensa había solicitado que la condena fuera de ejecución condicional, una posibilidad prevista por la ley al tratarse de un imputado sin antecedentes penales. Sin embargo, el propio acusado insistió en permanecer detenido.
Finalmente, los jueces Facundo Zapiola, Cristina Giordano y José Camilo Quiroga Uriburu hicieron lugar a su pedido y lo condenaron a dos años de prisión de cumplimiento efectivo.
Durante el juicio también se conoció que Pacicco comenzó a consumir drogas a los 19 años, luego de la muerte de sus padres y de su hermano. Con el paso del tiempo perdió su trabajo como prestador del PAMI, quedó en situación de calle y fue detenido en abril de 2025, en el marco de una investigación por narcomenudeo.