Consultado sobre la advertencia israelí, Trump respondió que Teherán lo considera "el objetivo número uno desde hace mucho tiempo". "No, no. Israel no descubrió nada. Soy el número uno", afirmó, al recordar que las amenazas en su contra se remontan al ataque estadounidense que en 2020 mató al general iraní Qasem Soleimani. "Si llegara a suceder, dejé instrucciones: bombardearlos con una potencia sin precedentes. Espero que me extrañen", soltó con ironía.
En la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, Turquía, el mandatario volvió a referirse al tema. "Quieren eliminar al líder estadounidense, es decir, a mí", dijo. "Estoy en todas las listas. Esta mañana vi que estoy en todas y cada una de ellas. Y hasta ahora, supongo que he tenido algo de suerte, pero quizás eso no dure mucho", agregó. Según CNN, Ahmad Vahidi, nuevo comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, sería uno de los impulsores del plan.
En paralelo, Trump anunció en su red Truth Social que su país aceptó continuar las conversaciones solicitadas por Teherán, pero dejó en claro que la tregua alcanzada en junio ya no está vigente. "La República Islámica de Irán nos pidió continuar las negociaciones. Aceptamos hacerlo, pero Estados Unidos les dejó absolutamente claro que el alto el fuego TERMINÓ", escribió el Presidente, en medio de una escalada que incluyó nuevos bombardeos contra instalaciones iraníes y ataques con misiles y drones del régimen persa contra posiciones norteamericanas en Bahréin y Kuwait.
La advertencia de inteligencia israelí llevó a la Casa Blanca y al Servicio Secreto a reforzar las medidas de seguridad alrededor del presidente. Entre las acciones adoptadas figura el cambio de último momento del avión presidencial utilizado para el regreso de Trump desde Turquía, una maniobra definida como táctica de "distracción y desorientación". Además, la administración evalúa instalar nuevas vallas en sectores de Pennsylvania Avenue para restringir el acceso peatonal ante posibles amenazas.