La agencia iraní Nournews informó que el ataque contra Bushehr no causó daños en la central nuclear que opera en esa ciudad, un punto especialmente sensible para la comunidad internacional. En Chabahar, en tanto, se registraron múltiples cortes de electricidad precedidos por el sonido de fuertes explosiones, según reportaron medios locales. Hasta el momento no hay un balance oficial de víctimas de esta segunda jornada de bombardeos.
El propio Trump había anticipado la ofensiva horas antes durante la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara. "Vamos a golpearlos con fuerza esta noche", declaró el mandatario estadounidense al término del encuentro, al tiempo que aseguró que los enfrentamientos terminarían "muy rápidamente". Sin embargo, dejó abierta la puerta a continuar las gestiones diplomáticas con Teherán, aunque sin precisar en qué términos.
Del otro lado, Irán ya prepara su respuesta. Según fuentes iraníes citadas por la agencia IRNA, las fuerzas armadas del régimen lanzarán próximamente un ataque contra bases estadounidenses en la región. La escalada bélica se produce en un contexto de máxima tensión, agravado por la reciente muerte del ayatolá Alí Jameneí -cuyo funeral de seis días se celebró la semana pasada- y el vacío de poder que dejó en la cúpula del país persa.
La comunidad internacional sigue con atención los acontecimientos en una región que ya acumula semanas de hostilidades crecientes. Mientras EEUU justifica los bombardeos como una medida para garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, Irán denuncia una agresión unilateral y amenaza con una represalia de imprevisibles consecuencias para la estabilidad de Oriente Medio.