La indigencia también creció. En el tercer trimestre del 2019, el porcentaje era de 8.9% y este año indica un 10.1%. En comparación con lo expresado por INDEC, los números de la UCA son mayores. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos informó que la pobreza en el primer semestre arrojaba el 40.9%.
La caída del empleo informal fue uno de los causantes de esta suba pero, de todas maneras, las políticas asistenciales como la Tarjeta Alimentar, el IFE y los bonos frenaron un impacto mayor.
El informe de la Universidad también hizo foco en la pobreza e indigencia según estrato social ocupacional, regiones urbanas y grupos etarios. Este análisis demostró una suba de la pobreza en las clases medias y en hogares del Conurbano.
En hogares que afrontan coyunturas de desocupación o subempleo llegó al 80.3%, en los segmentos de trabajadores marginales 77,2%, integrados 54,6% y en el Conurbano 51.1%. "Entre estos grupos, la pobreza crece casi ininterrumpidamente desde 2013-2014 y evidencia un nuevo salto en el contexto de pandemia”, explica el estudio.
En cuanto al aumento de la pobreza por nivel socioeconómico la mayor suba se registró en el sector medio bajo que pasó en un año de 21,9% a 27,5%. En el sector medio muy bajo el avance fue de 72,9% a 75,8%.
Por último, sobre cómo afecta a la niñez y los jóvenes, quienes son la población mas vulnerable, los más perjudicados son niños y adolescentes entre 0 y 17 años y jóvenes entre 18 y 29 años. La medición arroja que durante el tercer trimestre el 64,1% de los niños/as y adolescentes viven en hogares con ingresos por debajo de la línea de pobreza.