Los datos se conocieron pocas horas después de que el Indec informara que la inflación de junio fue del 1,9%, el registro mensual más bajo de los últimos once meses. Sin embargo, el costo de la canasta total volvió a crecer por encima del índice general de precios debido al incremento de servicios y otros bienes no alimentarios.
En el acumulado del primer semestre de 2026, tanto la Canasta Básica Total como la Alimentaria registraron una suba del 17%, mientras que la inflación acumuló 16,8%. En la comparación interanual, la CBT aumentó 35,7% y la CBA 36,3%, por encima del IPC, que alcanzó el 33,5%.
El informe también detalló los ingresos mínimos necesarios según el tamaño de cada hogar. Una familia de tres integrantes necesitó $1.219.231 para no ser pobre y $549.203 para superar la línea de indigencia. En tanto, un hogar compuesto por cinco personas requirió $1.610.772 para cubrir la Canasta Básica Total.
La diferencia entre ambas canastas radica en que la CBA contempla únicamente los alimentos indispensables para satisfacer los requerimientos nutricionales mínimos, mientras que la CBT incorpora además gastos esenciales como transporte, salud, educación, vestimenta y otros servicios básicos.
Según distintos análisis económicos, la estabilidad registrada en los precios de algunos alimentos, especialmente carnes y frutas, ayudó a moderar el índice de inflación de junio. No obstante, aumentos en servicios públicos, alquileres, medicamentos y turismo impulsaron el costo de la Canasta Básica Total por encima del promedio general.
Con estos nuevos datos, el costo de vida continúa presionando sobre el poder adquisitivo de los hogares argentinos, aun en un contexto de desaceleración inflacionaria que el Gobierno nacional busca consolidar durante la segunda mitad del año.