Durante el contacto, La One dejó en claro qué piensa sobre los cuestionamientos que surgieron tras el estreno de la producción y apuntó contra quienes consideran que deberían haber tenido un lugar dentro de la historia.
“Estoy harta de escuchar gente que dice que debería haber estado en la serie. Es una miopía. En ocho horas lo que tiene que entrar es mi verdad, no la verdad de la vida del otro”, expresó Moria Casán en el audio que le envió al periodista.
De esta manera, la conductora explicó que la selección de los personajes y acontecimientos que aparecen en la biopic estuvo en manos de los guionistas y remarcó que ella no intervino en esas decisiones.
“En la serie están los que los guionistas consideraron necesarios. Ellos trataron con toda la libertad, porque no los controlé, mi vida. Ellos abordaron mi vida desde el momento en que decido ser Moria Casán”, sostuvo la diva.
Además, Moria diferenció aquellos aspectos de su historia que forman parte de la producción de todo lo que ya es conocido por el público a través de los medios de comunicación y la televisión. “Lo demás entra todos los días en la pantalla de la tele, lo conocen. Si no están es porque es gente que no ha modificado mi vida, mi ser”, manifestó con contundencia.
En ese sentido, la conductora defendió el resultado final de la serie y destacó especialmente el vínculo familiar que, según su mirada, ocupa un lugar central en la producción. “Esta serie es brillante, mi amor. Es una serie genuina que rescata el amor de una madre y una hija, el amor entre Ana María Casanova, Moria Casán, la libertad y Sofía Gala Castiglione”, afirmó.
Finalmente, Moria Casán volvió a justificar la decisión de incluir únicamente a determinadas personas y acontecimientos dentro de las ocho horas que dura la producción. Para La One, quienes aparecen fueron fundamentales en su recorrido y no es posible condensar ocho décadas de vida en una sola serie.
“Los que entraron fueron mis descubridores. En ocho horas no puede meterse una vida de 80 años. Los que no están es porque no tenían que estar”, sentenció, dejando clara su postura frente a la polémica que generó el estreno de su biopic.