Según este informe, el usuario tiende a usar patrones menos seguros para el bloqueo de la pantalla de su smartphone, a diferencia de los que utilizan para la banca electrónica o las aplicaciones de compras. Además, muchas personas, cerca del 10% de los encuestados, dan forma de letras o números a sus patrones, los cuales son tan predecibles como la típica contraseña "12345", y de ninguna manera pueden considerarse lo suficientemente seguras como para proteger cualquier dispositivo.
La extensión media de todos los patrones investigados es de aproximadamente 5 puntos, número insuficiente para proteger el smartphone o una aplicación. Esta extensión crea unas 7.000 posibles combinaciones, por lo tanto, es obvio que se trata de una contraseña más débil que un código PIN de 4 dígitos. Y la longitud más popular es de 4 dígitos, lo que significa que se crean apenas 1.600 combinaciones.
Por otra parte, para reducir el número de combinaciones a una cifra aún más baja, se puede predecir fácilmente el punto de partida de un patrón. La gente tiende a usar las esquinas como punto de partida y más de la mitad de los patrones suelen comenzar por la esquina superior izquierda. Con la combinación de la esquina inferior izquierda y la superior derecha, se obtiene el 73% de las que usa la gente normalmente. La mejor estrategia para proteger los datos es hacer lo contrario a lo que hace la mayoría.
Kaspersky Lab ofrece algunas recomendaciones para evitar que nos roben los datos del teléfono:
1. Nunca usar combinaciones obvias como los patrones con letras o números. Usar patrones débiles, es prácticamente como no usar ningún patrón o contraseña en absoluto.
2. Utilizar un punto de partida poco usual: el mejor está en la mitad del lado derecho de la pantalla. La esquina inferior derecha también es una buena opción.
3. La mejor extensión para un patrón es de 8 o 9 puntos: esto, en primer lugar, se genera un gran número de combinaciones posibles; además, estas largas combinaciones, son mucho menos populares.
4. Y, por último, considera el cambio de patrones a contraseñas. La contraseña puede ser más fácil de recordar que un patrón seguro, incluso si es larga y segura.
Fuente: abc