Nazir intentó engañar a la policía dándole datos falsos, nada más y nada menos que el nombre completo y DNI de su hermano. Cuando ingresó el caso a Flagrancia, corroboraron sus datos, con sus huellas dactilares y antecedentes y encontraron algo que no concordaba: el nombre que había proporcionado era de su hermano.
Paso siguiente, procedió la Justicia, lo condenó a cinco años de prisión efectiva y este fue el primer caso en recibir una pena de cinco años. Además este tipo de delito fue caratulado como "flagrancia presunta", es decir que no se encontró al sospechoso en la escena pero si con los objetos.
Desde el sistema judicial de Flagrancia, informaron a este medio que se trató de un error administrativo, provocado por el detenido, que no logró interrumpir el debido proceso.