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Windows 10 20H2: si te molesta la actualización, te enseñamos a evitarla

Hace tan solo unos días del inicio del despliegue, por parte de Microsoft, de Windows 10 20H2, la segunda «gran» actualización de Windows de este 2020. Y sí, las comillas con las que he rodeado ese gran son porque, en realidad, tampoco son tantas las novedades que han llegado con esta actualización. Menos novedades, sí, pero al menos de momento, también bastantes menos problemas que los presentados por Windows 20H1, que trajeron a Microsoft (y a buena parte de sus usuarios) por la calle de la amargura durante varios meses.

Obviamente no cometeré la imprudencia de extrapolar un resultado individual a toda la comunidad de usuarios del sistema operativo de Microsoft, pero lo que sí que puedo decir es que tras varios días desde que me actualicé a Windows 10 20H2, lo que hice al momento de anunciar su lanzamiento, no he tenido ningún problema y, por contra, sí que he podido disfrutar de sus escasas pero interesantes novedades, de entre las cuales destaco el nuevo formato de las notificaciones del sistema.

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Como ya te explicamos en ese momento, y además es lo común en la llegada de este tipo de actualizaciones, el despliegue de Windows 10 20H2 no es universal. Microsoft va eligiendo, en base a diversos criterios (puedes obtener más información actualizada sobre el estado del despliegue en esta página), qué sistemas van recibiendo la posibilidad de actualizarse. Una medida que permite, además, ir comprobando si la actualización es segura y fiable, si bien hace que su universalización pueda llegar a retrasarse unos meses.

Ante esta situación, hay algunos usuarios que no quieren esperar a que Windows 10 20H2 esté disponible para sus sistemas a través de Windows Update, por lo que recurren a instalarlo desde una imagen ISO del sistema actualizado. Si ese es tu caso, aquí te contamos paso a paso las diversas vías mediante las cuales puedes tener ya Windows 10 20H2 en tu sistema. Dado que, como te comentaba al principio, es una actualización «mayor menor», no debería haber problema alguno con la misma en la inmensa mayoría de los sistemas.

Ahora bien, también existe el caso contrario, es decir, los usuarios que, pese a poder hacerlo, no desean actualizar su sistema a Windows 10 20H2. Por ejemplo, cualquier persona que dependa directamente del ordenador para su trabajo, puede no querer arriesgarse a actualizarse sin saber si la actualización puede incidir negativamente en el rendimiento de su sistema, o en el de alguno de sus componentes, periféricos o aplicaciones.

De momento la actualización a Windows 10 20H2 es opcional, por lo que nadie debería ver su sistema operativo actualizado por sorpresa. Pero, como ocurre con todas las actualizaciones, llegará un momento en el que Windows empezará a insistir en que es necesario llevarla a cabo, y quizá un día te vayas a dormir sin haber apagado el sistema, para encontrarte a la mañana siguiente que se ha reiniciado porque se aplicó la actualización.

La mejor manera de evitar que esto ocurra es recurrir a la función de Windows Update para pausar las actualizaciones. Cuando la actives, y por siete días, el sistema operativo no instalará actualizaciones en el sistema, por importantes que sean. No es, obviamente, una opción especialmente recomendable, pero te permitirá evitar que Windows 10 20H2 se instala en tu PC sin tu consentimiento. Recuerda, eso sí, que tendrás que reactivar esta función cada semana.

Ten en cuenta, eso sí, que de este modo no solo detendrás la actualización a Windows 10 20H2 cuando pase a ser «obligatoria», sino también el resto de actualizaciones lo que, por ejemplo, incluye los muy importantes patch tuesday, actualizaciones de seguridad que son más que recomendables. Por lo tanto, y aunque tenga sentido demorar un tiempo la actualización, lo más recomendable es que realices las comprobaciones y preparatorios necesarios, para reactivar las actualizaciones antes de que tu sistema se vuelva inseguro.