En declaraciones a medios locales, Anthony reveló que el vínculo con su hermana “se hizo más fuerte que nunca después de que ella le dio el mayor regalo de la vida”. Y relató: “Estamos muy orgullosos de ella por intervenir en la situación y ayudarnos a lograr la familia de nuestros sueños”.
La pareja esperaba conocer a alguien a través de eventos sociales organizados por Surrogacy UK. Pero después de un año, no pudieron formar un vínculo con nadie y habían comenzando a perder la esperanza.
“Ya me había ofrecido dos veces antes, pero nos reímos. Hasta la tercera vez, les dije que en serio me gustaría llevar a su bebé por ellos”, contó la mujer. Y añadió: “Ya había hablado con mi esposo Wayne al respecto y pensó que podría ser demasiado mayor”.
La pareja inició el proceso de FIV a través de Care Fertility con sede en Manchester. Crearon dos lotes separados de embriones utilizando un donante de óvulos anónimo y ambos espermatozoides.
Anthony contó que era muy importante “tener un hijo biológico” pero “no importa qué lote se utilizó, ya que Theo es nuestro bebé”. Y Tracey agregó: “Nos sentimos devastados cuando dos pruebas de embarazo dieron negativo. Pero nunca nos dimos por vencidos”.