Plástico de burbujas, el elemento que evita que tu gato destruya los muebles
Al intentar apoyar sus patas delanteras sobre el plástico, las burbujas crean una superficie irregular que se hunde. El gato siente que no tiene un agarre firme, lo que le genera inseguridad y hace que se vaya de cualquier mueble de casa.
Es vital recordar que el uso de este material es una medida disuasoria, no una solución definitiva a la necesidad de arañar. Para orientar el daño, puedes colocar los famosos rascadores para gatos en algunos puntos importantes de tu casa.
Una vez que tu gato adopte el rascador como su sitio favorito, podrás retirar el plástico de burbujas de los muebles de tu casa. No hace falta que envuelvas todo como si estuvieras en una mudanza.
Cómo aplicar este truco correctamente
Para salvar tu casa, debes identificar los puntos críticos, como pueden ser las esquinas del sofá, las patas de la mesa o los laterales de las sillas.
Corta láminas de este material y sujétalas con cinta adhesiva de pintor, colocándolo en los muebles durante un periódo de dos semanas. Justamente, este es el tiempo promedio que tarda un gato en desprenderse de un hábito.