"

Pollo al ajillo: la receta fácil con una salsa llena de sabor
San Juan 8 > A un click > pollo

Pollo al ajillo: la receta fácil con una salsa llena de sabor

Dorado por fuera, jugoso por dentro y con una salsa irresistible de ajo, aceite de oliva y perejil. Este clásico de la cocina española es ideal para resolver un almuerzo o una cena con ingredientes sencillos y mucho sabor.

El pollo al ajillo es una preparación tradicional que demuestra cómo unos pocos ingredientes pueden transformar un plato cotidiano. El pollo se dora para conservar sus jugos y después se cocina con ajo, aceite de oliva y un toque de vino blanco, que aporta aroma y ayuda a formar una salsa sabrosa para acompañar cada bocado.

Si buscás nuevas recetas para variar el menú de la semana, esta opción es práctica y rendidora. El secreto está en dorar bien el pollo y cocinar el ajo a fuego moderado para que perfume la salsa sin quemarse. Para completar la comida, podés servirlo con estas papas al horno con romero y ajo, una guarnición que combina perfectamente con sus sabores. ¡Manos a la obra!

Te puede interesar

Ingredientes

1 kg de pollo trozado o 4 muslos y patas

8 dientes de ajo

3 cucharadas de aceite de oliva

150 ml de vino blanco seco

100 ml de caldo de pollo o agua

1 cucharada de perejil fresco picado

1 hoja de laurel, opcional

Sal y pimienta a gusto

Jugo de ½ limón, opcional

Preparación

1

Preparar el pollo. Secá las piezas con papel de cocina y condimentá con sal y pimienta por todos sus lados. Este paso ayuda a conseguir una superficie dorada durante la cocción.

2

Dorar las piezas. Calentá el aceite de oliva en una sartén amplia o una cazuela. Incorporá el pollo y doralo a fuego medio-alto durante unos 5 minutos por lado, según el tamaño. Retirá y reservá.

3

Perfumar con ajo. Pelá los dientes de ajo y cortalos en láminas. Bajá el fuego y cocinalos en el mismo aceite durante 1 a 2 minutos, hasta que estén ligeramente dorados. No dejes que se oscurezcan demasiado porque pueden aportar un sabor amargo.

4

Desglasar la sartén. Agregá el vino blanco y raspá suavemente el fondo para recuperar los jugos dorados del pollo. Dejá hervir durante 2 a 3 minutos para que se evapore parte del alcohol.

5

Terminar la cocción. Volvé a incorporar el pollo, sumá el caldo y la hoja de laurel si la usás. Tapá parcialmente y cociná a fuego medio-bajo durante 20 a 25 minutos, hasta que el pollo esté completamente cocido y la salsa se haya reducido ligeramente.

6

Dar el toque final. Apagá el fuego, agregá el perejil picado y, si te gusta, unas gotas de jugo de limón. Mové la cazuela suavemente para integrar los sabores y serví con la salsa por encima.

Temas

Más Leídas

Seguí Leyendo