“Los pistachos son buenos para el corazón, ayudan a bajar el colesterol LDL, tienen un alto contenido en triglicéridos, son ricos en proteína (casi como el pollo o el salmón), contienen fibra y son bastante antiinflamatorios por su contenido en luteína, zeaxantina y polifenoles”, dijo Rojas. También mejoran la microbiota, al igual que el azúcar en sangre y, en cantidades adecuadas, mejoran la saciedad. Vaya, que no engordan como se suele pensar.
Otros beneficios de los pistachos
El especialista en Cardiología indicó que, además, estos frutos secos “ayudan a mejorar la tensión arterial y la salud de los vasos sanguíneos”, a la vez que agregó: “Aunque no se ha demostrado que puedan alargar la vida como lo han hecho otros frutos secos como las nueces, todo apunta a que sí”.
En tanto, Rojas señaló que, a lo largo de nuestra vida escuchamos que “todo en exceso es malo” y, por muy saludables que sean los pistachos, no son inherentes a esta expresión.
Según argumentó el experto, para disfrutar de todos estos beneficios deberemos consumir aquellos que estén tostados, naturales y, preferiblemente, sin sal. En cuanto a las cantidades, “aproximadamente un puñado, lo que son 25 o 30 gramos al día”.
Por último, dio un truco y es que se deben comprar siempre con cáscara. “Al hacerlo, tardas más en comerlos, lo que aporta saciedad, te permites ver cuánto has comido y es mucho más difícil acabar con media bolsa sin darte cuenta”, expresó Rojas.