Dos horas después, en una segunda llamada, la mujer reiteró su intención de poner 5 bombas caseras en las proximidades de la planta. Al rastrear las llamadas hasta la ciudad de Etna, los agentes de la Policía identificaron a la mujer después de una serie de entrevistas con los residentes locales y obtuvieron una confesión de que las amenazas eran falsas.
Los avisos de bomba, que provocaron una evacuación que afectó a al menos 400 personas, temporalmente paralizaron el funcionamiento de la planta. Según informan medios locales, Blake realizó las llamadas para pasar más tiempo con su novio, que trabajaba en dicha empresa.
La mujer fue acusada de un delito grave por la amenaza de bomba y fue trasladada a la prisión del condado de Somerset. Al mismo tiempo, las autoridades le ordenaron a Blake a permanecer lejos de la propiedad de Puritan Medical Products.