La investigación estuvo a cargo de la fiscal Insegna junto a los ayudantes fiscales Guillermo Pereyra y Florencia Butteller, de la Unidad Fiscal de Investigación de Delitos Informáticos y Estafas.
Para llegar hasta Asun, el equipo trabajó con información aportada por Meta y Google, que permitió cruzar las direcciones IP utilizadas por sus dispositivos con las vinculadas a la cuenta falsa de Instagram. La coincidencia fue determinante.
El operativo de detención se coordinó con personal de la provincia de Buenos Aires y la brigada de la UFIA en conjunto con la DDI bonaerense. Asun fue arrestado el 24 de septiembre en Tres de Febrero y sus dispositivos electrónicos fueron secuestrados e incorporados a la causa.
Una vez puesto a disposición de la Justicia sanjuanina, se abstuvo de declarar.
Fiscalía y defensa acordaron avanzar mediante juicio abreviado. La audiencia formalizó el acuerdo con una condena de tres años de prisión condicional y el decomiso de los elementos vinculados al hecho.
El caso salió a la luz el 6 de febrero de 2026, cuando la madre de los menores regresó a su casa y descubrió que sus hijos mantenían una conversación con un perfil de Instagram que se presentaba como una mujer y les hacía creer que habían ganado un iPhone 17 Pro Max.
"Eli Molina" fue la identidad falsa que usó para cometer el delito
Para supuestamente recibir el premio, el contacto les había pedido fotografías cada vez más íntimas y luego la dirección del domicilio.
Al revisar el teléfono, la mujer advirtió lo que estaba ocurriendo y llamó al 911; posteriormente recibió asesoramiento de la Línea 137 y radicó la denuncia penal esa misma noche.
A partir de allí, la investigación quedó en manos de la UFI ANIVI y la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, que avanzaron hasta identificar al responsable. Los dos menores recibieron contención del equipo de profesionales de la fiscalía con intervención de la licenciada Bella.
Insegna aclaró que los chicos habían actuado de buena fe, siguiendo las instrucciones del falso sorteo con la intención de ganar el teléfono, y que pudieron contarle lo ocurrido a su madre, quien dio el paso fundamental al radicar la denuncia.