La consigna era: “¿Cómo me siento?”. Debajo se enumeraron ejemplos, incluyendo “Cuando pasé mi mano por él, yo …”, “Ella acarició”, “Yo acaricié” y “Ella sintió la suya”. “Me tomó alrededor de media hora ya que estaba en dos mentes pensando si había estado leyendo demasiado, pero cuando llamé a la escuela me dijeron: ‘No, definitivamente no lo estás'”, contó. En ese momento, desde la entidad educativa le explicaron que iban a corregir el error.
“No pudo disculparse lo suficiente y dijo que habían estado usando un servicio que proporciona trabajo para la educación en el hogar y lamentaba que no se hubiera notado antes de que se enviara a los niños”, manifestó la mamá.
“Es extraño, seguramente nadie puede pasarlo por alto. Nadie pudo ver lo que está escrito en ese papel y pensar que está bien”, confesó Annette.
Desde el ministerio de Educación del Reino Unido indicaron que “el material no había sido recomendado ni proporcionado por el consejo ni por la Escuela de Mejoramiento de Liverpool”. Incluso, aclararon que “las demás familias que recibieron esa tarea fueron contactadas por el colegio para pedirles que no resuelvan esa actividad”.