Así lo determinó una investigación realizada por especialistas de los Estados Unidos que revela una disminución del 78% en el entusiasmo por ayudar a los demás cuando las personas están cansadas.
El equipo examinó la voluntad de 160 participantes de diferentes edades para ayudar a otros con un “cuestionario de altruismo autoinformado”, que completaron después de una noche de sueño y los participantes respondieron a diversos escenarios sociales en una escala que iba de “Me detendría para ayudar” hasta “Los ignoraría”.
Además, tras el estudio, el equipo notó que una mala noche parecía amortiguar la actividad en la parte del cerebro que fomentaba el comportamiento social.
“Descubrimos que la pérdida de sueño actúa como un desencadenante del comportamiento asocial, reduciendo el deseo innato de los humanos de ayudarse unos a otros”, dijo el profesor Matthew Walker, coautor del estudio en la Universidad de California, Berkeley, a la vez que añadió: “En cierto modo, cuanto menos duermes, menos sociable y más egoísta te vuelves”.