El partido fue suspendido por el árbitro Pablo Dóvalo a los 25 minutos de juego al sostener que los efectivos policiales tuvieron que salir del estadio y no había garantías dentro del campo de juego para continuar.
Tras las balas de goma, una columna de humo negro se elevaba sobre una de las tribunas proveniente de la calle, a raíz del incendio del patrullero. El escenario era imposible para un partido de fútbol, que suma así otro insólito y triste episodio de violencia, en el que los barras de Talleres chocaron contra la Policía de Buenos Aires.
El presidente de Defensores de Belgrano, Marcelo Achile, contó parte de la pesadilla que se vivió, a raíz del episodio que en principio habría comenzado cuando la barra intentó ingresar sin entradas al estadio. “Fue un desborde general. Hubo muchos tiros. Hubo un grupo que quiso entrar sin entrada, y se enfrentaron con la policía”, comentó Achile en Radio Continental.
Luego del violento episodio, el titular de la Aprevide, Juan Manuel Lugones, adelantó que “Talleres va a pasar un buen tiempo sin jugar en su cancha”. Lugones se encontraba en otra cancha y se dirigió hacia Remedios de Escalada para interiorizarse de la situación. “La policía cumplió con su labor, impidió que entraran a la cancha, luego sale la barra y se enfrenta con la policía. Nosotros no tranzamos con la barra y vamos por la barra de Talleres”, remarcó.