Tras el choque, la mujer fue trasladada de urgencia a un centro de salud, donde permaneció internada en estado delicado. Dos días después, el 11 de septiembre, falleció producto de una falla multiorgánica derivada de un politraumatismo.
El conductor circulaba sin licencia de conducir, sin seguro y no respetó la prioridad de paso en la esquina. Esos elementos fueron determinantes para encuadrar el caso como homicidio culposo por conducción negligente e imprudente.
La causa se resolvió mediante un juicio abreviado acordado entre fiscalía y defensa. El juez homologó ese acuerdo y condenó al imputado a dos años de prisión de cumplimiento condicional, además de cinco años de inhabilitación para conducir.
También se le impusieron costas y otras obligaciones legales.
Desde la parte querellante se opusieron al acuerdo, al considerar que la pena resultaba insuficiente frente a las agravantes del caso. Solicitaron una condena mayor, tanto en prisión como en el tiempo de inhabilitación.
Sin embargo, el magistrado sostuvo que no podía imponer una pena superior a la acordada entre las partes y terminó validando el convenio. Durante la audiencia, el condenado reconoció su responsabilidad en el hecho, aunque no expresó disculpas ni condolencias a la familia de la víctima.