Mientras se desarrollaba el procedimiento, unas 30 personas que se encontraban en el edificio permanecieron resguardadas en el interior por prevención. Además, se restringió momentáneamente la circulación en la zona para evitar riesgos, teniendo en cuenta que el animal se encontraba cerca de sectores transitados y próximos a la Ruta 12.
Tras varias horas de trabajo, el ejemplar pudo ser reducido sin incidentes. Según detallaron desde el área de Conservación, el puma no mostraba signos de agresividad, aunque sí evidenciaba un severo cuadro de estrés y deshidratación. Por ese motivo, luego de la captura fue derivado al Hospital Veterinario de Albardón, donde ingresó en estado crítico y quedó bajo monitoreo permanente.
Los especialistas indicaron que se trataría de un ejemplar joven, todavía en etapa de aprendizaje para sobrevivir y cazar por sus propios medios. Esa situación explicaría por qué terminó desplazándose hacia sectores urbanos o semipoblados en busca de alimento o desorientado al intentar regresar a su hábitat natural.
El episodio volvió a poner en foco la presencia cada vez más frecuente de fauna silvestre en zonas cercanas al radio urbano. En marzo pasado ya se había reportado otro avistamiento de pumas en inmediaciones del autódromo Eduardo Copello, también en la Quebrada de Zonda, lo que derivó en patrullajes preventivos y monitoreos ambientales.
Desde Ambiente recordaron que ante la presencia de animales silvestres es fundamental evitar cualquier intento de acercamiento o manipulación y dar aviso inmediato a las autoridades, tanto para proteger a las personas como para resguardar la integridad del ejemplar.