El principal argumento expuesto por la Cámara radica en el calendario de feriados nacionales previstos para junio. De mantenerse el festejo el domingo 21, la semana comercial previa quedaría atravesada por dos feriados: el correspondiente al General Martín Miguel de Güemes, trasladado al lunes 15, y el Día de la Bandera, el 20 de junio.
De acuerdo con la entidad, esta situación reduciría significativamente la actividad comercial en días clave para las ventas vinculadas al Día del Padre. Además, remarcaron que abrir los comercios durante el feriado del 20 implicaría mayores costos operativos en un contexto económico marcado por la caída del consumo.
“Entendemos que la situación actual del comercio exige implementar todas las herramientas posibles para sostener la actividad sin incrementar los costos”, expresaron desde la institución.
La Cámara también destacó su vínculo institucional con CAME y CAC, asegurando que actúa “de manera orgánica y en consonancia con los lineamientos establecidos” por dichas entidades. En ese sentido, recordaron que el planteo surgió de los propios comerciantes, quienes manifestaron dificultades para atender adecuadamente la demanda de los clientes ante la coincidencia de fechas y feriados.
Asimismo, la entidad sostuvo que algunas críticas públicas provinieron de personas “con escasa o nula experiencia institucional”, lo que —según indicaron— puede derivar en interpretaciones erróneas sobre el funcionamiento del sector empresarial.
Finalmente, reafirmaron que el objetivo de la institución es “defender al comercio sanjuanino con responsabilidad, seriedad y visión estratégica”, dejando de lado “cuestiones personales que tanto daño le hacen al comercio local”.