"A nivel personal, los llamados tienen la misma relevancia, sea joven, adolescente o adulto. Lo que sí hoy me deja pensando y reflexionando es la necesidad de la escucha que hay: se escucha mucho sufrimiento. Hoy está muy marcado en el llanto y en la angustia en la persona, y eso es lo que me hace reflexionar sobre cómo marca el momento. Hoy se agradece tener el espacio de la escucha".
Poner en palabras para sostener la vida
La profesional hizo hincapié en que la palabra actúa como un puente de rescate cuando la carga emocional desborda a la persona. Sin embargo, para que esa palabra cumpla su función, se requiere del otro lado un entorno dispuesto a no juzgar.
"Es muy importante cuando la persona lo pone en palabras, porque a nivel psicoemocional no lo puede sostener. Ponerlo en palabras es un indicador para amigos, vecinos, pareja o compañeros, y que pueda abrirse con otro es muy importante. Es importante abrirse a la escucha. No hay que minimizar la situación y solo decir 'quiere llamar la atención'. Si está diciendo que la está pasando mal, hay que decir 'estoy acá, puedo escucharte'. Nunca hay que subestimar", enfatizó Balmaceda.
Un canal abierto las 24 horas
Con las llamadas triplicadas a lo largo de este año y una demanda que no distingue días ni estaciones, la especialista recordó que la contención profesional está disponible en todo momento para acompañar tanto a quien padece como a sus allegados.
"La línea del 911 es para la emergencia en la crisis, cuando la persona siente 'ya no puedo más'. Cuando la persona llama, o cuando el familiar llama para pedir asesoramiento, es importante saber que hay lugares donde la escucha es valorada. Van a encontrar un psicólogo que los va a contener y sostener. Tienen que saber que no se está solo y que lo que te está pasando tiene valor", concluyó.