Adultos jóvenes y la necesidad de ser escuchados
Dentro de la multicausalidad que atraviesa a las conductas suicidas, los datos del CISEM marcan una franja etaria donde se concentra el mayor volumen de pedidos de auxilio: "El rango etario de adulto joven, de 20 a 35 años, es donde se observa un mayor incremento de llamados. En cuanto al género, prevalece el masculino", precisó Balmaceda.
Más allá de las estadísticas, la especialista hizo hincapié en el trasfondo emocional que reciben a diario a través de la línea de emergencia: "Se escucha mucho sufrimiento, hoy está muy marcado en el llanto y en la angustia. Eso me hace reflexionar sobre la necesidad de escucha que hay. A nivel personal, todos los llamados tienen la misma relevancia, sea de un joven, un adolescente o un adulto".
Detectar el sufrimiento a tiempo y abrir canales de diálogo dentro del entorno cercano resulta indispensable para prevenir desenlaces fatales. La contención primaria suele comenzar en el círculo familiar, de amigos o de trabajo.
"Es muy importante cuando la persona lo pone en palabras, porque a nivel psicoemocional no lo puede sostener. Ponerlo en palabras es un indicador para amigos, vecinos, pareja o compañeros. Que pueda abrirse con otro es muy importante", enfatizó Balmaceda. Asimismo, advirtió sobre la actitud ante una manifestación de angustia: "No hay que minimizar la situación. Si alguien dice que la está pasando mal, hay que decir 'estoy acá, puedo escucharte'. Nunca hay que subestimar".
Cómo funciona el abordaje ante una crisis
Al ingresar una llamada al 911, se deriva inmediatamente al psicólogo de guardia para realizar una primera evaluación y brindar contención. Cuando se detecta un indicador de riesgo elevado, se despide un móvil policial para constatar la situación en el lugar e integrar el caso con el sistema de salud pública (hospitales y centros de salud) para su seguimiento.
"Es importante transmitir que poder hablar y encontrar un espacio para decir lo que pasa es fundamental. Tienen que saber que no están solos y que siempre alguien va a estar para acompañar", concluyó Balmaceda.