El nuevo espacio apunta a consolidar una agenda común entre el sector público y privado para facilitar inversiones mineras, principalmente vinculadas al cobre y al litio, dos minerales considerados estratégicos para la transición energética global.
Durante el encuentro, los funcionarios nacionales y provinciales defendieron medidas impulsadas por el Gobierno nacional, como el Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI) y la modificación de la Ley de Glaciares, herramientas que consideran claves para atraer capitales y destrabar proyectos.
Actualmente, el RIGI concentra proyectos mineros por unos 42.000 millones de dólares, mientras que seis iniciativas ya fueron aprobadas con inversiones superiores a los 7.100 millones de dólares.
"Argentina siempre tuvo un enorme potencial minero, pero nunca supo aprovecharlo", sostuvo Karina Milei durante su discurso. Además, comparó el escenario argentino con Chile y remarcó la diferencia en exportaciones mineras entre ambos países.
Por su parte, Marcelo Orrego aseguró que durante los últimos años Nación y provincias trabajaron para recuperar seguridad jurídica y generar condiciones para la llegada de inversiones. "Necesitamos ahora que las empresas concreten sus proyectos para que eso se traduzca en trabajo genuino", afirmó el mandatario sanjuanino.
El ministro del Interior, Diego Santilli, sostuvo que el objetivo es transformar a la minería en una política de Estado y consolidar a Argentina como un verdadero país minero.
En paralelo, desde la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), su presidente Roberto Cacciola aseguró que el sector atraviesa un “momento bisagra” gracias al nuevo escenario económico y normativo. "Ahora es tiempo de la gente y del empleo", señaló.
El encuentro reunió además a funcionarios nacionales, legisladores, representantes judiciales, empresarios de las principales compañías mineras y referentes sindicales de la actividad, en una jornada que dejó en claro el fuerte peso político y económico que la minería busca tener en la agenda nacional.