Tras las primeras evaluaciones, los equipos municipales recorrieron los domicilios para conocer las condiciones en las que habían quedado las viviendas e identificar las necesidades más urgentes. Durante las visitas se detectaron filtraciones en los techos, daños en distintos sectores de las casas y la necesidad de contar con materiales para realizar reparaciones y mejorar las condiciones de habitabilidad.
El operativo se llevó adelante de manera coordinada entre el COEM y la Secretaría de Desarrollo Humano y Promoción Social. Los equipos territoriales dialogaron con los integrantes de cada familia y evaluaron las situaciones particulares, con especial atención a los hogares donde viven niños, adultos mayores y personas con problemas de salud.
A partir de ese relevamiento, se dispuso la entrega de elementos de protección para las viviendas, asistencia alimentaria y artículos esenciales para el descanso. La distribución se organizó de acuerdo con las necesidades detectadas en cada hogar, con el objetivo de brindar una respuesta a las familias que sufrieron las consecuencias de las lluvias.