El grupo cuenta con un motor fundamental: el profesor de Educación Física Adrián Oliva, quien las acompaña desde hace más de diez años. En diálogo con sanjuan8.com, Oliva aseguró: “Es un grupo muy bueno, tenemos como lema no hablar mal del otro y siempre ser buen compañero. Además de la gimnasia, nos juntamos a asados y el próximo será el 20 de septiembre en Villa Tacú”.
Para muchas de las mujeres, la constancia de Oliva y su manera de motivarlas es clave. “Él nos anima a caminar, a bailar, a movernos siempre”, destacan.
El único varón del grupo es Daniel Noé Ratá, de 87 años, quien abre y cierra el salón en cada encuentro. “Después de los 60 la gimnasia es necesaria. Me siento mejor, con más ánimo, y la recomiendo”, asegura.
Carmen, que está por cumplir 82 años, refuerza la importancia de esta experiencia: “Cuando éramos jóvenes no le dábamos importancia a la actividad física, pero ahora sí. Nos permite movernos, hacer amigas y no quedarnos en casa. Lo bueno es que acá evitamos hablar de política, religión o mal de otros, y eso nos mantiene unidos”.
En este Día de la Ancianidad, este grupo de mujeres de entre 60 y 88 años envía un mensaje potente: envejecer con dignidad también es moverse, reír y compartir con quienes hacen de cada día una celebración.
Próximamente informe en Mujeres de Impacto.