En ambos casos, el conflicto continuará ahora a través de la vía judicial. Según Mirna Moral, se trata de trabajadores que contaban con la posibilidad de ser reinsertados en otro trabajo y, gracias a este respaldo, optaron por judicializar sus reclamos.
A nivel nacional, Garbarino tomó la decisión de no cancelarle la deuda a aquellos empleados donde las sucursales fueron tomadas o cerradas. En este caso, la empresa les comunicó que si no deponían su actitud, no les iba a abonar. Cabe destacar que este último escenario no se reflejó en la provincia de San Juan.
Otra de las preocupaciones que aqueja a la Secretaria General del SEC es qué pasará en los próximos días con los 43 empleados que desempeñaban sus tareas en la sucursal del microcentro. Un comunicado de la firma manifestaba que todos serían reubicados en el local de Paseo San Juan pero, para Mirna Moral, esta posibilidad "es inviable".
De forma paralela, surgió el rumor de que Garbarino planea abrir una nueva sucursal en el centro capitalino pero de dimensiones más pequeñas. En este sentido, desde el SEC afirmaron que "no hay nada seguro".
No obstante, aclararon que aún no fueron desalojados del local de calle Rivadavia, y que en el mismo todavía se encuentran elementos, lo que alimenta la esperanza de que el rumor se transforme en realidad.
De todas maneras, la experiencia de lo vivido en el último tiempo con Ribeiro, siembra un manto de duda sobre esta posibilidad.
Por último, sobre una hipotética venta, Mirna Moral descartó que esto ocurra tras afirmar que "las deudas que mantiene Garbarino representan más de lo que vale".