"Por ahora, mucho no se puede hacer. Sólo pedir que no se deje de lado la causa y que cualquier indicio que aparezca, el mínimo dato que surja, sea investigado", remarcó.
Misteriosa desaparición
Faltaban tres días para festejar su cumpleaños número 52, cuando "se lo tragó la tierra". Adolfo se levantó la mañana del 24 de septiembre de 2010 y realizó la rutina de todos los días.
Estuvo con sus compañeros de trabajo, se tomó unos mates, almorzó con su esposa y se acostó a dormir la siesta. Cuando se levantó, se fue a la odontóloga porque tenía turno. Nada raro; pero nunca más volvió.
"Movimos cielo y tierra para saber qué había pasado por él, pero nunca supimos nada", reveló Daniel y aprovechó para hacer un descargo: "No era un poderoso empresario ni nada de lo que se dijo. Sólo tenía un par de camiones que trabajaban para el Municipio de Caucete.
Gracias a Dios aún tenemos ese negocio. Además, trabajaba en la Dirección de Arquitectura". En medio de tanta conmoción por la posibilidad de encontrar una respuesta, Daniel asegura: "Siempre estuve con la esperanza de hallarlo con vida. Tengo la esperanza de volver a verlo, como mi mamá, que lo espera todos los días . Es lo peor que le puede pasar al ser humano, no saber qué pasó".