La campaña comenzó a circular bajo el nombre “Colecta por el robo a Nuestra Señora de La Merced” y estará abierta hasta el miércoles 12 de agosto.
Cómo fue el robo en La Merced
El hecho ocurrió en la parroquia ubicada sobre calle Caseros, entre Rivadavia e Ignacio de la Roza, en pleno centro de San Juan.
Según la información conocida, el delincuente logró ingresar hasta una oficina ubicada detrás del templo y llegó al lugar donde se encontraba guardado el dinero recaudado mediante las limosnas y aportes de la comunidad.
El efectivo estaba dentro de un mueble y, de acuerdo con la denuncia, el sospechoso consiguió apoderarse de alrededor de $3 millones antes de escapar. El dinero no pertenecía a una persona en particular: se trataba de fondos reunidos por los fieles y destinados al funcionamiento de la parroquia, sus actividades y distintas necesidades.
El robo fue denunciado durante la tarde del jueves 6 de agosto en la Comisaría 3ª. Luego tomó intervención la UFI Delitos contra la Propiedad, que quedó a cargo de las medidas para intentar determinar cómo se produjo el ingreso y quién estuvo detrás de la maniobra.
Los investigadores buscan establecer si el autor actuó solo y analizan, entre otras medidas, la existencia de cámaras de seguridad que puedan haber registrado sus movimientos. Por el momento, no hay personas detenidas.
Mientras avanza la investigación, la comunidad parroquial decidió ponerse nuevamente en movimiento. La colecta busca reunir fondos para compensar, al menos en parte, el dinero que había sido juntado con el aporte de los fieles.
Quienes quieran colaborar pueden realizar una transferencia al alias “yoyayudoalamerced”, cuya titular es Caupolican Nieves Romano. Desde la organización solicitaron además que, una vez realizada la transferencia, se envíe el comprobante al número 264-4542520.
La campaña permanecerá vigente hasta el miércoles 12 de agosto y lleva un mensaje sencillo detrás: ayudar a que la parroquia pueda recuperar parte de lo perdido y continuar con sus actividades.
Así, ante un robo que golpeó directamente los fondos aportados por la comunidad, los fieles eligieron responder con solidaridad y volver a juntar aquello que había sido destinado a sostener a uno de los templos más tradicionales de San Juan.