Los locales de ropa deportiva y calzados fueron los más elegidos. Allí se pudo apreciar filas en las veredas de personas que esperaban su turno para poder ingresar.
Muchos trabajadores cobraron el aguinaldo y aprovecharon para destinar parte de ese dinero para vivir un domingo especial junto a la familia.
Los comerciantes, que pasan un momento complicado con la caída de las ventas, tuvieron un sábado fuerte que servirá para repuntar los números de junio. Los clientes se bancaron el frío y el movimiento se mantuvo hasta que los negocios tuvieron que bajar las persianas.