"El aborto es urgente, los derechos no son divisibles, deben resguardarse. Esto no va en contra del sistema de salud, esto apunta a que tenemos que hablar de nuevos paradigmas. La invisibilización no va más", comentó.
La politóloga expresó que el tratamiento de este proyecto de ley se da en el medio de "un crecimiento en cuanto a conocimientos, saberes" en donde también se destaca lo hecho por el movimiento transfeminista y el activismo socorrista.
Del mismo modo, Córdoba resaltó que "esta no es discusión religiosa. Estamos hablando del libre albedrío, la capacidad de poder decidir qué hacer". "Si estamos todos obligados a tener que hacer algo, entonces no hay religión", agregó.
En este sentido, mencionó que hay sectores dentro del catolicismo y el evangelismo en donde hay un espacio disponible para pensar y tomar decisiones sobre el tema.
Además, la integrante de la Coordinación de Derechos Humanos de San Juan confesó que "los fundamentalistas que están en contra del aborto, de la educación sexual integral, de los métodos anticonceptivos no tienen ningún compromiso con la vida. Ellos buscan, más que nada, prohibir las decisiones libres sobre los cuerpos".
Sobre la actual legislación, Córdoba recordó que desde 1921 el aborto por causales está despenalizado y que en 2012 fue la Corte Suprema quien dio más precisiones sobre las excepciones. En ese marco, afirmó que "hay un interés político" que impide que esta práctica se extienda a todas las mujeres y que el patriarcado encuentra en la religión "una base simbólica" para sostener su postura.
La docente de la UNSJ entiende que, desde hace un tiempo, se intenta desde este sector "enseñar a no ser libres y no tomar decisiones sobre nosotras mismas".
Por último, en tanto a las opiniones vertidas por médicos y docentes que, pese a que el proyecto sea aprobado, se negarían a llevar a cabo o enseñar sobre el aborto, Dolores Córdoba dijo "espero que esto se pueda revertir y que recaiga sobre ellos las penalizaciones y criminalizaciones correspondientes, eso es colonización".
"Muchos médicos, descuidando la salud de las personas se arrogaron el lugar de jueces y soberanos sobre cuerpos y conductas de otros. Ellos no están para decidir sobre los demás, si no para entregar todas las herramientas necesarias para que las personas puedan desarrollar su vida con libertad", aseveró.