Asimismo, se produjo la detención de Patricia Fabiana Salvatierra, quién se desempeñaba como directora de la institución junto a la complicidad de la preceptora Natalia Arroyo, adulteraban y falsificaban actas, legajos, registros, planillas, títulos y diversas documentaciones.
Con estas maniobras ilegales se permitía el ingreso irregular e ilegítimo de alumnos, como así también la habilitación de la graduación y posterior adjudicación de títulos por el Ministerio de Educación de la Provincia, a estudiante que no cumplían con los requisitos básicos de asistencia o aprobación de materias requerido.
Estos hechos inicialmente se calificaron bajo la figura típica de "Falsificación ideológica y adulteración de instrumentos públicos e incumplimiento de los deberes de funcionario público", artículos 292, 293, 298 y 248 del Código Penal conjugados por la regla del concurso real (art. 55 del Código Penal).
A raíz de lo señalado, se solicitaron órdenes de allanamiento y detención para las docentes, las cuales extendió el Juez de Garantías de Turno procediéndose en el día de la fecha a la detención de las mismas.