En ese momento, Hilda Analía Martínez, de 54 años, estaba con un grave e irreversible cuadro: muerte natural. La evolución de su salud era crucial para armar el camino de la investigación contra el chofer y poder definir la carátula.
Este sábado, a partir de que se conoció la muerte de la mujer que fue atropellada por el vehículo de gran porte mientras circulaba en su bicicleta en Galíndez y Soldado Argentino, la situación judicial del chofer se complicó.
El fiscal Iván Grassi, coordinador de la UFI Delitos Especiales, esperará a tener en mano el informe de la autopsia que realizaron en la Morgue Judicial a la víctima, para poder definir la causa de muerte. Si el estudio forense arroja que fue producto del impacto por el siniestro vial, el representante del Ministerio Público Fiscal pedirá a la Oficina Judicial la fijación de una audiencia de ampliación del objeto de la investigación.
En esa audiencia, Grassi cambiará la calificación de la imputación contra Bustos de lesiones culposas a homicidio culposo.
Con este panorama, el chofer enfrentará cargos con una posible pena de 2 a 5 años de prisión e inhabilitación especial por 5 a 10 años “el que por la conducción imprudente, negligente o antirreglamentaria de un vehículo con motor causare a otro la muerte”, según detalla el artículo 84 bis del Código Penal.