La despedida estuvo llena de emoción. Sus estudiantes le entregaron 100 cartas y 100 chocolates, un regalo pensado especialmente para ella, porque conocen su fanatismo por los dulces.
Las cartas reflejan mucho más que un saludo. Son el testimonio del vínculo que construyó con cada uno de sus alumnos.
Otro estudiante escribió:
"Profe, usted ha sido una profe que para mí es la mejor. Yo cada día me he asombrado y nunca me trató mal. Si llego a ser profe quiero ser como usted. Usted me enseñó un montón. Usted es y será mi profe favorita y le deseo suerte en su viaje."
Durante su paso por la Escuela Antonino Aberastain, Florencia Tejada trabajó junto a sus alumnos en distintos proyectos educativos. Uno de los más destacados fue una iniciativa sobre grooming, que llegó hasta la Cámara de Diputados de San Juan, donde los chicos pudieron presentar el trabajo realizado.
Ahora dejará el aula para asumir un cargo desde el Ministerio de Educación. Sin embargo, el reconocimiento más importante ya lo recibió: el de sus propios alumnos, quienes decidieron despedirla con palabras que difícilmente olvide.