Al ser una forma de ejecución y además de tortura pública, fue utilizado principalmente con líderes de pueblos enemigos o criminales odiados, como una forma de escarmiento. En la conquista de América hay registros de su uso por parte de los españoles para reprimir levantamientos indígenas.
El término empalamiento también se utiliza para describir heridas producidas accidentalmente en las que algún objeto atraviesa el cuerpo de una persona. Por ejemplo, cuando alguien es atravesado por una barra de metal. Quitar estos objetos es un verdadero desafío para los cirujanos.
Muchas de las víctimas de este tormento fueron mujeres, a menudo condenadas al empalamiento por delitos como el robo o la infidelidad marital.
El caso de Escudero es aún analizado. Como no se respetó la cadena de custodia y los procedimientos que debían hacerse en la escena del crimen, no se puede determinar a ciencia ciertas, por el momento, cuál es el móvil del aberrante crimen. Si bien, hubo una primera hipótesis que giró en torno al posible robo (porque faltaban las zapatillas) el juez sospecha que el hombre, que padecía de ceguera parcial, conocía a su agresor y por eso la escena no fue violentada.