Cómo salió a la luz
La denuncia fue radicada el 13 de julio, pero la historia que la precedió comenzó mucho antes. Todo salió a la luz cuando una vecina alertó al padre biológico de la adolescente que su hija estaba teniendo problemas. El hombre fue a verla y la joven le contó que su madre, su tía y su abuela la habían agredido físicamente y que no quería volver a la casa de su familia materna.
Cuando tenía 11 años, su padrastro, J.S., la sometió sexualmente dentro de la casa que compartía con su mamá. La joven dijo que se lo contó a su madre en ese momento, pero que esta no le creyó o hizo caso omiso. Después de ese episodio, se mudaron a la casa de la abuela. Y fue ahí, en ese nuevo domicilio, donde sufrió un segundo abuso, esta vez a manos de su tío político, D.Z.
La denuncia fue presentada por el padre de la joven y el expediente se inició formalmente el 11 de julio.
Un informe elaborado por las psicólogas que asistieron a la adolescente indica que presenta signos compatibles con haber sufrido agresiones sexuales, según informó la fiscalía durante la audiencia. Ese elemento, sumado al relato de la víctima, fue central para que la fiscalía solicitara la prisión preventiva de ambos imputados.
Sin embargo, la defensa planteó una versión opuesta. El abogado Montilla sostuvo que los presuntos abusos no existieron y que todo el conflicto se originó en los problemas que la adolescente mantiene con su madre, su tía y su abuela. Remarcó además que la joven es madre y que estuvo en pareja con un hombre mayor que ella, y que las tensiones familiares se intensificaron cuando se separó y regresó al hogar materno. La defensa también apuntó a que la adolescente podría estar siendo manipulada por su padre biológico.
La decisión judicial
Escuchados los planteos de ambas partes, la jueza Lucero hizo lugar al pedido de la fiscalía. Habilitó la investigación penal preparatoria por el plazo de ocho meses y dispuso la prisión preventiva para los dos imputados en una comisaría durante dos meses.
El momento central de la investigación llegará el próximo 28 de julio, cuando la adolescente preste declaración en Cámara Gesell, el procedimiento videograbado diseñado para tomar testimonio a víctimas menores de edad en condiciones que minimicen el impacto emocional del proceso judicial. Ese relato será determinante para el avance de la causa.