Unas horas después, el comprador –estafador- le llama al vendedor diciéndole que hizo mal la transacción, por ejemplo en vez de transferirle $20 mil le dio $200 mil, y le dice que los del banco se comunicarán con él para arreglar la gestión mal realizada.
Con un código telefónico de otra provincia, llaman a la víctima y le dice un supuesto representante de un banco que se acerque al cajero más cercano que tiene. Una vez ahí, le pide revisar su saldo y lo inducen a cambiar la clave token y/o a que transfiera a otra cuenta. De esta manera, al conocer la clave, los delincuentes vacían la cuenta o generan préstamos que también se transfieren a otras cuentas.
Acerca de esta nueva modalidad delictiva en la provincia, que se detectó desde este año, se conoce que de las 78 denuncias radicadas en la División de Estafas en lo que va del 2021, el 60% son por este tipo de estafas telefónicas. Además, las víctimas ya no son adultos mayores, sino jóvenes de entre 18 y 35 años, entre ellos denunciaron ser estafados médicos, abogados y policías.
Al igual que las demás estafas telefónicas, los teléfonos desde los que llaman los delincuentes tienen códigos de área de Córdoba (mayoritariamente); Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos.
Es importante destacar que ningún banco les llama por teléfono para pedir ir al cajero. Si esto sucede, es una estafa. Ante la duda, durante el llamado, corroborar en el homebanking si efectivamente se hizo la transferencia y al monto acordado, y nunca se debe decir a otra persona la clave personal o el token, según advirtieron desde Estafas.
Ante una situación de estas características, denunciar en la División Defraudaciones y Estafas en la Central de Policía de San Juan.