Los dos operativos terminaron con motos secuestradas y quedaron bajo intervención de la Justicia sanjuanina, pero cada caso tiene una investigación diferente.
El primero de los procedimientos ocurrió en Pocito. Cerca de las 17:35, personal del Comando Sur fue alertado por el equipo policial sobre una motocicleta que se encontraba aparentemente abandonada en una zanja de calle España, antes de calle 7.
Cuando los efectivos llegaron al lugar encontraron una Motomel Serie 2 de color rojo, con un casco negro colocado en el espejo retrovisor.
El dato clave surgió al consultar la información del rodado con la base de la Subcomisaría Buenaventura Luna. Allí confirmaron que la motocicleta había sido denunciada como robada poco antes.
El damnificado, un hombre de 29 años, había sufrido la sustracción alrededor de las 16:30, en el interior del barrio Teresa de Calcuta. El hecho está vinculado a una investigación por robo agravado por el uso de arma blanca, con intervención de la UFI Delitos contra la Propiedad.
Además de la moto, los policías secuestraron un casco marca Vertigo de color negro, que se encontraba junto al rodado. La investigación deberá determinar quiénes participaron del robo y por qué la motocicleta terminó abandonada a pocos kilómetros y apenas una hora después del hecho.
Una moto armada con distintas piezas y con el motor borrado
El segundo procedimiento tuvo lugar en 25 de Mayo y estuvo a cargo de personal de Policía Caminera, dependiente del Departamento D-7. Los efectivos interceptaron a una mujer de apellido Álvarez, de 33 años, quien circulaba en una motocicleta sin dominio colocado.
A simple vista, el rodado ya presentaba una particularidad: estaba compuesto por piezas correspondientes a distintas marcas. Tenía, entre otros elementos, una tapa de motor Brava y otras partes de una Motomel.
Los policías realizaron la consulta correspondiente a partir del número de cuadro y descubrieron otra irregularidad. El sistema indicó que ese número pertenecía a una Gilera Smash negra, con un dominio diferente al que presentaba la motocicleta.
Pero la anomalía más importante apareció al revisar el motor. Los uniformados constataron que la numeración había sido adulterada mediante desbastación total de la base, por lo que el número se encontraba completamente borrado.
Ante la situación, el personal consultó con el Sistema Acusatorio, desde donde se dispuso labrar el acta correspondiente, secuestrar la motocicleta, establecer la cadena de custodia y notificar las actuaciones a la conductora, quien quedó vinculada al legajo.