Durante las primeras horas posteriores al homicidio, la investigación estaba centrada en la versión de que tres hombres encapuchados habían ingresado a la casa y atacado al joven.
Esa hipótesis cobró fuerza en un contexto particular, ya que horas antes del crimen se había realizado una presentación judicial por presuntas amenazas contra Quinteros y los investigadores analizaban mensajes intimidatorios que habría recibido a través de redes sociales.
Sin embargo, el avance de las pericias comenzó a poner en duda esa primera reconstrucción. Uno de los elementos determinantes fueron los resultados de la autopsia, que permitieron establecer con mayor precisión cómo se produjo el disparo.
El proyectil ingresó por el maxilar izquierdo y salió por el lateral derecho del cuello, mientras que los investigadores también determinaron que el tiro habría sido efectuado desde una distancia de apenas unos centímetros.
Ese dato obligó a revisar la escena y, especialmente, los testimonios de las personas que se encontraban en la vivienda al momento del hecho. Con esas nuevas declaraciones y los elementos surgidos de la autopsia, la investigación comenzó a concentrarse en el interior de la casa y la versión sobre los tres atacantes perdió fuerza.
Entre las personas que estaban allí se encontraba la novia de Quinteros, una adolescente de 16 años, quien pasó a ocupar un lugar central en la investigación. Al tratarse de una menor de edad, el expediente dejó la órbita de la UFI Delitos Especiales y pasó a la Justicia de Menores, donde deberá establecerse cuál fue su participación en el episodio.
Una de las hipótesis que se analiza por estas horas es que el arma se haya accionado de manera accidental. Esa posibilidad todavía no está confirmada y deberá ser contrastada con las pericias balísticas, los testimonios y el resto de las pruebas que se incorporen a la causa.
El juez Jorge Toro quedó a cargo de las actuaciones en el fuero de Menores, mientras los investigadores continúan reconstruyendo los minutos previos y posteriores al disparo. El objetivo ahora es determinar qué ocurrió exactamente dentro de la vivienda y bajo qué circunstancias terminó efectuándose el tiro que provocó la muerte del joven.
De esta manera, la investigación pasó en pocas horas de un supuesto ataque externo protagonizado por desconocidos a una causa que concentra las sospechas en una persona que estaba dentro de la vivienda. La participación concreta de la adolescente y la mecánica del disparo todavía deberán ser determinadas por la Justicia.