En el medio del caos, la mujer que reside junto a su beba y el resto de la familia en el interior del barrio Esperanza, en Zonda arribó un móvil policial y llevó a la beba y a la madre hasta el hospital Guillermo Rawson.
Mientras la niña no reaccionaba, fue la agente que viajaba como acompañante quien se pasó a la parte trasera para asistir a la pequeña. Fue así que Carla Naveda (28) comenzó a realizarle masajes cardio-respiratorios hasta que la beba comenzó a respirar, pero seguía inconscientes.
Ya cuando el móvil que era conducido por el sargento Enrique Cortez llegó hasta Urgencias del hospital Rawson, la beba largó el llanto y fue asistida por personal médico. Tras varias horas de observación, la niña recibió el alta médica.