Tres chatarrerías clausuradas en Caucete
El primer operativo se realizó el 4 de agosto en Caucete, donde fueron clausurados tres establecimientos. En la Chacarita “Don Antonio”, ubicada sobre calle Urquiza, el encargado, de apellido Varela, presentó una habilitación vencida y tenía desactualizado el Libro de Industria y Comercio. Por disposición de la jueza de Paz de Caucete se ordenó la clausura supeditada por distintas infracciones.
En tanto, en el Loteo Los Andes, los policías inspeccionaron la “Chacarita Acosta” y encontraron una situación más comprometida. El propietario no contaba con las habilitaciones correspondientes y tampoco pudo justificar la procedencia de 7.500 kilos de recortes de cables y bobinados de material no ferroso. Ese material fue secuestrado y el establecimiento quedó clausurado preventivamente.
El tercer procedimiento en Caucete tuvo lugar en la Chacarita “Las Huellas Compartidas”, ubicada en calle Córdoba, Villa Independencia. Allí los agentes detectaron nuevamente falta de habilitaciones y del Libro de Industria y Comercio. La jueza de Paz Silvana Salva dispuso la clausura supeditada del lugar.
Detectaron cables de alta tensión en una recuperadora de Pocito
El 5 de agosto, los controles llegaron a Pocito. En la recuperadora “Don Mariano”, ubicada sobre calle Lemos entre calles 5 y 6, los efectivos encontraron documentación con distintas irregularidades, entre ellas un certificado eléctrico vencido y un libro desactualizado. Pero además detectaron 120 kilos de cable de alta y media tensión cuya procedencia no pudo ser acreditada.
El material fue reconocido por personal de Naturgy como compatible con elementos pertenecientes a la empresa, por lo que se procedió a su secuestro. La jueza del Juzgado de Paz Letrado de Pocito, Laura Asandri, ordenó la clausura preventiva de la recuperadora.
El operativo de mayor magnitud se concretó el 6 de agosto en Rawson, en la Chacarita “Metal Sur S.R.L. - Recuperadora Fernández”, ubicada en calle Lemos 1436 Sur. Allí, los investigadores constataron que el propietario, de apellido Fernández, tenía el Libro de Industria y Comercio desactualizado. Pero el dato que más llamó la atención fue la presencia de 32.670 kilos de material no ferroso, aparentemente cobre, cuya procedencia tampoco pudo ser acreditada.
Ante esta situación, el Dr. Enrique Mattar, del 3° Juzgado de Faltas, ordenó el secuestro de todo el material y la clausura supeditada del establecimiento.
De esta manera, entre los distintos procedimientos se logró retirar de circulación más de 32 toneladas de materiales no ferrosos, en el marco de una investigación que busca determinar el circuito de comercialización de elementos que podrían estar vinculados con los robos y daños a la infraestructura eléctrica.
Desde la Policía de San Juan señalaron que los operativos forman parte de un esquema de controles permanentes sobre chatarrerías, recuperadoras y el transporte de materiales no ferrosos.
El objetivo es detectar irregularidades en la compra, venta y traslado de cobre y otros elementos que puedan provenir de hechos delictivos, especialmente aquellos relacionados con el daño y robo de componentes de transformadores y tendidos eléctricos.
Los procedimientos continuarán tanto en comercios como en distintos puntos de las rutas provinciales, mientras avanza la investigación sobre el origen del material secuestrado.