"Mi defendido mantiene el estado de inocencia. Ahora la fiscalía deberá probar que él cometió el hecho, lo cual veo muy poco probable", manifestó el letrado Jorge Olivera Legleu. Entonces, ahora viene el momento de comenzar con el desfile de las declaraciones testimoniales. Por un lado, la defensa presentará testigos que manifestarán haber estado con Sosa durante el hecho.
El problema estará montado cuando el Ministerio Público Fiscal a cargo de Adrián Riveros, en esta causa particular, presente su as bajo la manga: el testigo encubierto que declarará haber visto a Nahuelito apretando del gatillo, contra el occiso. Además, sumará cuatro testimonios que también situarían al trapero en el lugar del hecho al momento del crimen. "No estamos de acuerdo con que haya un testigo protegido. El juez mismo asumió que ambas partes se están amenazando. Estaremos ante una persona que no vamos a conocer nunca".
Sobre el estado de ánimo de Nahuelito, quien ya está en el penal, la defensa manifestó que "lo vi tranquilo como toda persona que es inocente. Sólo dijo que no estuvo en el lugar del hecho y que no sabe lo que ocurrió".