El hombre, de 66 años, admitió su culpabilidad en los hechos y recibió una condena del juez Mariano Carrera de 8 años y 6 meses de prisión, que cumplirá en el Penal de Chimbas. Llegó a la audiencia detenido y así continuará.
Según relató la Fiscalía, a cargo de la Dra. Valentina Bucciarelli, la menor sufrió los abusos en reiteradas ocasiones y, ya con 17 años, acudió por sus propios medios a la Comisaría 17ª para denunciar lo ocurrido. El acusado tenía además denuncias previas por violencia de género contra su pareja, fallecida en 2022.
Como prueba, la joven presentó un video donde se observa a su padre acechándola para cometer un abuso. En sus declaraciones, recordó que en el primer episodio, ocurrido en la vivienda de Chimbas, él le dijo: "te va a gustar, cerrá la boca y hacéme caso". A partir de ahí, los tocamientos y abusos continuaron, a pesar de que personas cercanas al círculo familiar conocían la situación.
Durante el debate oral y público se destacó que la declaración de la víctima en Cámara Gesell resultó "contundente y veraz" al describir los hechos sufridos. Desde octubre de 2025, la joven vive con sus padrinos; tras la denuncia, también residió en un hogar del Estado, donde inició tratamiento psicológico.
En paralelo, otro hombre sospechado de abusar sexualmente de una menor y de corromperla se sentó en el banquillo de los acusados en el inicio de un juicio que, según las pretensiones de la fiscalía, podría terminar en 15 años de prisión efectiva.
Se trata de J.P.M., imputado por abuso sexual simple agravado por la guarda, abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores, por los presuntos ataques en perjuicio de una niña de 6 años que recién a los 18 tuvo la decisión de denunciarlo, en el CAVIG.
El debate se desarrolla ante un tribunal colegiado integrado por los jueces Gerardo Fernández Caussi, Federico Rodríguez y Pablo Leonardo León. La fiscal Claudia Ruíz, secundada por las ayudantes fiscales Silvina Zogbe y Paula Ventimiglia, busca demostrar la culpabilidad del acusado, asistido por el abogado Jorge Luis Gil.
Según el relato de la denunciante, hoy mayor de edad, el hombre se aprovechó del vínculo cercano que tenía con ella para agredirla de distintas formas. Trascendió que solía sentarla en su falda "para que aprendiera a manejar" y que la obligaba a ver pornografía. Cuando creció, las violaciones se sucedieron.
La joven le contó lo ocurrido primero a una psicóloga y luego a una tía, quien la motivó a denunciar. A partir de esa denuncia en la UFI, la causa avanzó hacia el juicio por contar con elementos probatorios suficientes.
En el inicio del debate declararon la denunciante, una prima, una tía y una docente de la escuela a la que asistía. Las testimoniales continuaron en la segunda jornada, y el proceso se extenderá hasta el 30 de junio.