La audiencia se desarrolló ante los jueces Mabel Moya, Gerardo Fernández Caussi y Eugenio Barbera, quienes serán los encargados de resolver si validan el acuerdo alcanzado entre las partes.
Durante la audiencia también estuvo presente Roberto "Pity" Barboza, padre de Emir, acompañado por el abogado querellante Adolfo Holleywell.
La representación de la familia manifestó su oposición al juicio abreviado al considerar que la pena pactada resulta insuficiente frente a la gravedad del hecho. No obstante, esa postura no es vinculante, por lo que la decisión final quedará en manos del tribunal.
El homicidio ocurrió en octubre de 2025, cuando Emir Barboza recibió un disparo en el pecho durante un enfrentamiento armado entre grupos antagónicos en el barrio Valle Grande, en Rawson. El niño quedó en medio del intercambio de disparos y murió a raíz de la herida sufrida, un episodio que generó una profunda conmoción en la provincia y motivó numerosos reclamos de justicia por parte de familiares y vecinos.
Durante la investigación, las pericias de dermotest ubicaron a Santander entre los tres imputados que presentaban rastros de pólvora en sus manos, junto con Dante Emanuel Carrizo y Hernán Ariel Carrizo, elementos que fueron incorporados como parte de la prueba reunida por la Fiscalía.
Con este acuerdo, el expediente suma su primera condena, aunque la investigación está lejos de concluir. El proceso continuará respecto de los demás imputados, mientras la Fiscalía busca establecer el grado de participación de cada uno en el tiroteo que terminó con la vida de Emir.
En paralelo, las defensas mantienen distintos planteos procesales y analizan nuevas presentaciones vinculadas con las últimas pruebas balísticas incorporadas al expediente.
En los últimos meses, además, la causa registró otras resoluciones judiciales. El juez de Impugnación Daniel Guillén revocó las prisiones domiciliarias de los imputados y ordenó su traslado al Servicio Penitenciario Provincial al considerar que existían riesgos procesales. Posteriormente, el juez Benedicto Correa revisó parcialmente esa decisión y dispuso la libertad de Cristian Guajardo Carrizo, quien continúa vinculado a la investigación.
Ahora, la atención de la causa vuelve a centrarse en el tribunal, que deberá resolver si homologa el juicio abreviado. Mientras tanto, el expediente seguirá avanzando respecto del resto de los acusados, con nuevas audiencias previstas para definir su situación procesal.