Según la denuncia, los delincuentes habrían saltado el cerco perimetral para ingresar a la propiedad. Uno de los puntos que investiga la policía es que, hasta el momento, no se encontraron puertas o ventanas forzadas ni otros signos evidentes de violencia en los accesos.
Entre los elementos sustraídos se encuentran un televisor, una notebook, una tablet, una procesadora, una licuadora, un exprimidor y una cafetera. También faltaron dos ollas, cubiertos y una máquina de coser nueva que todavía permanecía dentro de su caja.
Pero el principal perjuicio fue el dinero. El hombre denunció que tenía US$15.000 guardados dentro de una de las ollas, un monto que representa más de $22 millones al valor de referencia mencionado en la denuncia.
Ahora los investigadores intentan establecer cómo ingresaron los delincuentes, cuánto tiempo permanecieron dentro de la vivienda y cómo lograron localizar el dinero.
La denuncia fue radicada en la Comisaría 5ª y la investigación quedó a cargo de la UFI de Delitos contra la Propiedad. La pesquisa apunta a levantar elementos que permitan reconstruir la secuencia del robo e identificar a los responsables.