“Estas personas –víctima y asaltantes- se conocían, tuvieron un trato comercial previo. Cuando secuestramos la mochila entre la evidencia, surgió que había contratos firmados por la víctima de aporte de dinero en dólares y tenían pagaré a favor de ellos –asaltantes-, que estaban vencidos desde diciembre. Ese día, fueron a cobrar ese dinero que les adeudaban, ya venían con un conflicto previo”, dijo el fiscal Pablo Martín a Canal 8.
En la audiencia, la Fiscalía –en acuerdo con la defensa- solicitó que el caso debe continuar en la Justicia ordinaria debido a la complejidad probatoria.
A partir de esto, el juez de Flagrancia remite las actuaciones hasta el momento y los detenidos en el estado en el que están al juez de Instrucción en turno para que decida sobre el caso.
“En principio, hay delito: portación de arma en la vía pública. Tenían un arma cargada calibre 45”, comentó Martín. Y agregó que los hermanos Muerza Figueroa no tenían antecedentes penales.
Con este giro, la causa quedará en manos del Juzgado de Instrucción en turno.