La investigación estuvo a cargo del fiscal Raúl Iglesias, de ANIVI, y permitió acreditar que el acusado cometió abusos simples contra una niña de su entorno vecinal cuando la menor tenía 6 años.
El caso comenzó a esclarecerse cuando la víctima logró contar lo sucedido en el ámbito familiar. Ese relato activó la denuncia y la inmediata intervención de los organismos especializados en protección de la niñez.
Posteriormente, la declaración de la menor en Cámara Gesell fue una de las pruebas centrales incorporadas al expediente. A partir de esos elementos, la fiscalía avanzó con la imputación formal y la detención del acusado, quien más tarde recuperó la libertad mientras continuaba el proceso.
Finalmente, en la audiencia realizada este jueves, Ventrice optó por reconocer los hechos atribuidos por el Ministerio Público Fiscal y aceptar la pena acordada con su defensa, evitando así la realización de un juicio oral.
Si bien la condena implica el reconocimiento judicial del abuso denunciado, el hombre continuará en libertad bajo estrictas reglas de conducta. Entre las medidas impuestas por la Justicia figura la prohibición de acercarse a menos de 300 metros de la víctima y cualquier tipo de contacto con ella.
De esta manera, la causa concluyó con una sentencia condenatoria que tuvo como punto de partida el testimonio de la niña y el acompañamiento de su entorno familiar, elementos que permitieron avanzar en la investigación y llegar a una resolución judicial.