De acuerdo a la acusación, el episodio se habría producido en horas de la mañana dentro de la vivienda de la víctima. Fue el hermano de la mujer quien denunció la situación tras afirmar que encontró al sospechoso dentro del baño, en una escena que derivó en un forcejeo. Según su relato, el joven lo agredió antes de escapar.
Siempre según lo expuesto en la audiencia, la mujer manifestó que fue sorprendida en el interior del domicilio, donde el acusado habría actuado contra su voluntad. La investigación también contempla el contexto de vulnerabilidad de la víctima.
En esta primera etapa, la fiscalía sostuvo la imputación con distintos elementos: la denuncia inicial, informes médicos que constataron lesiones compatibles con un hecho reciente y estudios realizados a la víctima. A esto se suman pericias, muestras biológicas y evaluaciones profesionales que dan cuenta del impacto posterior al episodio.
Pese a que los fiscales solicitaron la prisión preventiva en el Servicio Penitenciario, el juez resolvió que el acusado continúe detenido bajo la modalidad de prisión domiciliaria, en línea con el planteo de la defensa. La decisión generó disconformidad en la fiscalía, que ya anticipó que apelará la medida ante el Tribunal de Impugnación.
La causa continúa en plena etapa investigativa y con medidas en curso para esclarecer lo ocurrido.