Hasta los comicios de hoy, el nivel más bajo en las PASO se había dado en 2015 con el 74,91% de concurrencia a las urnas, según los números oficiales.
La participación histórica en las Primarias
Las PASO se comenzaron a implementar en las elecciones de 2011, tanto en la categoría de Presidente y vicepresidente, como en las de senadores y diputados nacionales. Ese año, el nivel de participación en las primarias fue del 78,7%: el más alto desde que están vigentes. Dos años después, en las PASO legislativas de 2013, la concurrencia bajó y se ubicó en el 75% por ciento.
En las elecciones internas presidenciales de 2015 que resultaron en favor de Mauricio Macri, el índice descendió apenas un décima a 74,9%. En las Primarias de medio término de 2017, la participación subió al 75,93% del padrón electoral.
Para las PASO de 2019, que marcaron el fin de la gestión de Cambiemos y adelantaron el triunfo Alberto Fernández, la concurrencia del electorado a las urnas subió al 76,42 por ciento.
La diferencia entre las PASO y las generales
De acuerdo a las cifras oficiales, históricamente las PASO tuvieron una diferencia de alrededor de 5 puntos de participación por debajo de las generales.
En las últimas generales de 2019 que tuvieron como gran triunfador el Frente de Todos la participación fue del 80,41%, lo que representó 4 puntos porcentuales por encima de la concurrencia en las PASO (76,42%).
En las legislativas de dos años antes, en las que se impuso Cambiemos en una revalidación de medio término, la diferencia fue de menos de 2 puntos (77,61% en las generales contra 75,93% en las Primarias). Pero en las de 2015, esa diferencia había sido de más de 6 puntos porcentuales (74,91% en las PASO vs 81,07% en las generales).
En los comicios de 2013 la diferencia fue de casi 3 puntos (77,64% en las generales vs 75,01% en las Primarias) y en las del debut en 2011, fue de menos de un punto.